
Tormenta tecnológica, Google e Intel se desploman, pero anticiclón en el resto.
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió ayer mantener sin cambios los tipos de interés oficiales en el 2.5%. Observando las presiones inflacionistas, el BCE elevó los tipos en junio, los mantuvo en julio y volvió a subirlos en septiembre pero ahora vuelve a pausar las subidas porque la economía europea permanece prácticamente estancada. Además, el mensaje del BCE sobre la inflación puede ser considerado como «dovish» al destacar evidencias del reducido impacto que estaría teniendo el shock de precios de la energía sobre la evolución de los salarios o también sobre la inflación subyacente. Por otra parte, el balance (que subió tanto por la puesta en marcha del programa de compras de activos -APP- y el programa de compras de emergencia de la pandemia -PEPP-) continúa reduciéndose aunque a un ritmo lento que responde sólo al hecho de no reinvertir el principal de los valores que vencen. EL volumen actual del balance del BCE sigue disparado en comparaciones históricas en €5.93 billones. El comunicado de septiembre justificaba la subida en las subidas del precio del crudo por el conflicto en Irán y el de ayer









